PALMACEITE S.A. agrupa en la actualidad unas 5.800 hectáreas cultivadas en palma de diferentes edades y de una gran variedad de materiales; aunque es muy difÃcil determinar cuál o cuáles son los mejores materiales, si se puede decir que las plantaciones más jóvenes que han sido plantadas con materiales de última generación, cuentan con un mayor número de caracterÃsticas apreciables tales como:
Bajo porcentaje de cuesco en fruto, mayor porcentaje de pulpa y por ende, mayor contenido de aceite en fruto, además los procesos de selección de progenies han apuntado mucho hacia la productividad, por lo que con buenas prácticas agronómicas es posible alcanzar rendimientos muy altos a muy tempranas edades.
Para el caso de las plantaciones mayores, se puede decir que, aunque son material Ténera, no se tiene una pureza del 100%, se encuentran palmas tipo Pissiferas y Duras en porcentajes que pueden ir desde un 2% hasta un 10%; incluso hay Téneras con porcentajes altos de cuesco en fruto (mayor a 22%), situación que genera problemas en la extracción de almendra ya que puede causar pérdidas altas o impurezas altas debido a que este proceso se realiza con un método neumático aprovechando la diferencia de densidades de los componentes y este se dificulta cuando las densidades son muy parecidas; además de lo anterior, es claro que a mayor edad se aumenta el peso promedio del racimo en detrimento del peso promedio y del contenido de pulpa de los frutos generando un menor contenido de aceite en el racimo.
FEDEPALMA ha fijado como meta llegar una extracción de aceite de 5 ton/ha/año, esto serÃa muy fácil lograrlo con un rendimiento promedio de 25 toneladas de rff y una extracción promedio en planta del 20%. Actualmente hay unas 3.800 hectáreas en plena producción con un rendimiento promedio que no alcanza las 20 toneladas de rff y hay muchas plantaciones adultas que se encuentran por debajo de este promedio, bajo estas circunstancias confluyen entonces una baja productividad de fruta y con bajos contenidos de aceite (por la edad), que no van a permitir alcanzar fácilmente la meta propuesta; ante esta realidad, es bueno pensar en renovar.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta, es el grado de dificultad que se genera para realizar la cosecha en plantaciones demasiado altas, bajos rendimientos por hombre/dÃa, alto riesgo de accidentes y aumento en la tasa de deterioro de la herramienta de cosecha hacen que el costo de la labor se incremente en forma significativa y si esta situación se presenta en forma general en una plantación o por lo menos en un 90% del área, se debe pensar que en el momento que no se pueda cosechar por la altura, esto será para toda o casi toda la plantación; asà las cosas será como iniciar el negocio nuevamente desde ceros.
El llamado es entonces a evaluar la situación de las plantaciones adultas, establecer planes de renovación que sean económicamente viables y que no afecten mucho el flujo de caja de las empresas.
Mayor información: Ing. Rafael Martinez - 3145890910.


